
En Grupo Seripafer no queríamos que nuestro catálogo fuese solo un listado de productos. Queríamos contar una historia viva, un relato que transmitiera nuestros valores y acompañara cada pieza de packaging, PLV y merchandising.
De ahí nace nuestro avatar: un personaje que aparece en distintos escenarios representando a las personas, la experiencia y la evolución de Grupo Seripafer. Es más que un icono gráfico: es un hilo conductor emocional que conecta pasado, presente y futuro.
Pero este avatar no habita un espacio vacío: se mueve en un entorno creativo y sostenible, inspirado en nuestra tierra, nuestra gente y nuestra forma de entender la industria gráfica. Está rodeado de paisajes, objetos y escenas que hablan de nuestra vocación por cuidar los detalles y por trabajar con respeto hacia el medio ambiente.
Al mismo tiempo, este personaje encarna también la innovación tecnológica que define a Grupo Seripafer. Cada trazo suyo convive con las técnicas más avanzadas de impresión y acabados, con materiales reciclados y reciclables, y con soluciones de ecodiseño que miran hacia el futuro. Nuestro avatar es, en definitiva, el reflejo de cómo la tradición artesanal y la tecnología de vanguardia pueden caminar de la mano para dar forma a experiencias únicas.
Para dar vida a nuestro avatar contamos con el talento de Rodrigo Saldaña, ilustrador freelance afincado en Ámsterdam y especializado en moda masculina. Su estilo se caracteriza por un trazo fresco y elegante, donde los colores suaves y las líneas limpias transmiten dinamismo y sensibilidad estética. Rodrigo ha trabajado para marcas de prestigio como Vitale Barberis Canonico, Drumohr, Eight & Bob, Polo Ralph Lauren, Velasca Milano, GQ España, Crema Tailoring, Hippie Crew o Nimbus, aportando siempre un enfoque visual que combina modernidad con guiños al pasado. Su experiencia en proyectos editoriales, de moda y lifestyle lo convierten en un creador capaz de transformar ideas abstractas en imágenes con carácter propio. Gracias a su visión, nuestro avatar adquiere versatilidad y cercanía, convirtiéndose en un personaje lleno de matices que dialoga tanto con el universo creativo como con el mundo empresarial, y que refleja a la perfección la unión entre entorno, innovación tecnológica y el legado de Seripafer.
En un mercado donde el packaging y el PLV muchas veces se reducen a mera función o a un despliegue técnico, nosotros creemos que la diferencia real está en lo que se siente, no solo en lo que se ve. Por eso hemos creado un código emocional que acompaña a cada proyecto y que se materializa en nuestro avatar.
El avatar es el espejo de nuestra forma de trabajar: refleja la creatividad que nos mueve a proponer soluciones innovadoras, la cercanía con la que acompañamos a nuestros clientes, la adaptabilidad que nos permite transformar cada idea en un resultado único y, sobre todo, el alma que ponemos en cada detalle. Con él no solo mostramos productos, mostramos también nuestra manera de entender la comunicación visual: cercana, humana y con un trasfondo narrativo que conecta con las personas.
Al final, el avatar no es solo un recurso estético; es un símbolo de identidad que nos ayuda a destacar en un sector altamente competitivo, aportando un valor añadido que combina emoción, tecnología, sostenibilidad y experiencia. Es nuestra forma de recordar que detrás de cada caja, cada display o cada pieza de merchandising, siempre hay una historia que merece ser contada.